
El Dragón Lector es una librería que nace con un objetivo prioritario: acercar el libro a los niños desde las edades más tempranas.
Y para conseguir nuestro objetivo, además de un fondo editorial muy seleccionado, realizamos diferentes talleres y actividades que colaboran a alcanzarlo.
Os esperamos, la mejor manera de conocer nuestro objetivo es conocernos, vivir con nosotros buenos momentos, disfrutar los libros juntos.
¿Queréis saber cómo empezó todo?
por Pilar Pérez
Madrid, 18 de enero de 2010
Casi catorce años de experiencia profesional en el Grupo SM, siempre muy cerca de la literatura infantil y todos sus agentes, editores, autores, ilustradores,... me llevaron a ir configurando una de esas ilusiones, una pequeña semilla. Después de compartirla con la familia y los amigos durante mucho tiempo, en diciembre de 2003, eché a volar todo lo que tenía dentro y el proyecto se reflejó en un estudio completo. Era diciembre de 2003, había llegado el momento...
Desde el principio el apoyo familiar fue total y entre todos fuimos dibujando los detalles, cada uno de nosotros con su creatividad y su saber hacer.
José, mi marido, desde su visión más formal y empresarial y, al mismo tiempo, con sus dotes de escritor. Fue en aquellos días cuando él escribió la historia de nuestro dragón azul. Una historia que transmitía y sigue transmitiendo nuestra filosofía. Se puede decir que él puso la raíz del árbol.
José Andrés, nuestro hijo, diseñó toda la imagen gráfica y artística. Fue el creador de logotipo, web corporativa, ilustraciones del libro, y todos los diseños e ilustraciones que día a día enriquecen el proyecto con su profesionalidad. Dibujó todo el árbol.
Nuestras hijas, Pilar y Paloma, nos apoyaron en la realidad más práctica, esa que a veces no se ve pero que es imprescindible para que las cosas salgan. Cuidaron ese árbol para que fuera firme. En la foto las véis, Pilar a mi derecha y Paloma a mi izquierda.
A partir de ahí, todo fue rápido e intenso. En tan solo tres meses, el 5 de marzo de 2004, abrimos nuestra primera librería en la calle del Españoleto.
Mil globos rojos volaron en el barrio de Chamberí, todos con la imagen de El Dragón Lector. A la salida de los colegios de la zona, los niños y niñas se agolpaban para coger el suyo y con él bien sujeto, se acercaban a conocernos. Fue un gran río rojo, solo tenías que seguirlo y llegabas a la librería. Dentro de ella, cientos de bolsas con golosinas nos presentaron a los pequeños con el sabor más dulce que pudimos encontrar. Después, según me contaron, la plaza de Chamberí fue una gran nube roja. El Dragón Lector había aterrizado entre nosotros.
Blanca, Mª Luz, Paloma, Irene, Ana,... un montón de amigos nos acompañaron en aquellos días. Con ellos vivimos momentos intensos y compartimos nuestras primeras ilusiones hechas realidad.
El 6 de marzo, de la voz de Pachi, especialista en animaciones infantiles, escuchamos en público por primera vez la historia de nuestro dragón azul. Historia que había escrito José días antes de la inauguración y así, empezamos nuestras actividades.
A partir de ahí y durante más de un año Pilar, nuestra hija, colaboró con nosotros a diario y gracias a su apoyo el proyecto de animación a la lectura pudo quedar configurado.
Decíamos que abrimos el 5 de marzo de 2004, y llegó el trágico 11-M. Esa tremenda experiencia nos hizo ver claro que dentro de nuestra actividad diaria podíamos transmitir y compartir con los pequeños mensajes importantes. El 13 de marzo celebramos nuestro primer taller: “Dibujos para la paz”. Jugamos con palabras, dibujamos sensaciones, y los niños se llevaron de recuerdo un libro, “El pequeño libro de la paz”. Habían comenzado nuestros talleres.
A partir de ese momento, durante la primavera del 2004, la creación y ejecución de talleres fue cada vez más regular. Quizás por mi experiencia en el mundo de la edición, el primero que pusimos en marcha fue el de “Cómo se hace un libro”, queríamos rendir con él un pequeño homenaje a todos los que trabajan a diario en la creación y publicación de los libros; siguió el “Taller de sombras”, en el que después de ver representada la historia de nuestro dragón, los pequeños aprendían a hacer marionetas de sombras. Después, poesía, teatro, cuentos, manualidades,... todos de la mano de los libros.
Llegaron las vacaciones escolares y con ellas nuestras primeras “Semanas del libro”. Todos los días de la semana había actividades. Fue fantástico.
Casi sin darnos cuenta, viviendo intensamente el día a día, pasaron el otoño, el invierno y llegó el primer cumpleaños.
Una gran fiesta, con un montón de amigos, nos hizo sentir que el proyecto caminaba en la dirección correcta. Solo había sido un año, pero había sido el año importante en el que toda nuestra filosofía se había configurado y se había comenzado a transmitir.
Hubo cuentos, tarta, regalos, fue toda una fiesta de cumpleaños, hasta recibimos regalos también nosotros. Alguien se paró a contar los niños que asistieron. Todavía no sabemos cómo conseguimos que entraran en la librería todos ¡71!
Se entregó el premio a los ganadores del “Certamen de Cuentos” y también el “I Premio Editorial” , con el que hemos querido valorar desde el principio labores editoriales que nos han apoyado en nuestra labor.
De entonces aquí, ¿qué os vamos a contar?, han pasado casi seis años y no hemos parado.
Sería muy largo contar con detalle todas las vivencias, anécdotas e iniciativas: visitas de autores de literatura infantil a la librería; nuestra presencia en la Feria del Libro de Madrid; cita anual con “El Principito” con la participación abierta de narradores, cuya primera sesión fue ”Un encuentro con El Principito” en el que, además de las narraciones, abrimos un coloquio para entender mejor la figura del protagonista y los

mensajes del libro; la presentación del proyecto de la librería El Dragón Lector en la Feria del Libro Infantil de Buenos Aires ante profesionales de Iberoamérica; encuentros con autores y narradores de relatos de adultos; presentaciones,... ¡hasta mudanza!, ya que el 1 de febrero de 2009, con la ayuda de un montón de amigos, trasladamos la librería de la calle del Españoleto a su nueva sede en la calle Sagunto 20, local de tamaño más acorde con nuestras actividades y crecimiento.
Y aunque todas ellas las hemos vivido intensamente, queremos resaltar dos:
El 5 de noviembre de 2007 abrimos nuestra segunda sede en la calle Fernández de la Hoz 72. En ella, además de una selección de literatura infantil en castellano, incorporamos un importante fondo de libros en lengua italiana. También las actividades son frecuentes, semanales. Alternamos los dos idiomas y de esta manera los pequeños que están aprendiendo el idioma italiano tienen un punto de encuentro con cuentos en esa lengua.
Y el 5 de marzo de 2008 presentamos el libro “Leo, el dragón lector”, editado por la Editorial Fórcola y Páginas de Espuma.
Hoy, José y yo, junto con nuestros hijos, incluso ya con nieto, seguimos viviendo este proyecto que ha ido invadiendo nuestras vidas y nos ha llenado de ilusiones.
Colaboran ahora con nosotros Irene y Eva en este viaje. Viaje que realizamos con vosotros también, familias, docentes, bibliotecarios, expertos y, sobre todo, los niños y niñas con los que disfrutamos día a día acercándoles los libros y la lectura.
Seguiremos. Esta es nuestra pequeña historia, una pequeña historia que ya está en nuestras vidas con una gran presencia e ilusión por el futuro.
Os esperamos para seguir escribiéndola juntos.